Ciertamente las personas hablan de saber estar con uno mismo encontrando el equilibrio interno y con ello nos surge la interrogante: ¿Cómo hacer eso?

Sobre todo en un momento tan complicado como lo es aún el confinamiento que desde meses hemos llevado a cabo además de que habitualmente y fuera de ello nos rodeamos de personas, de actividades y de situaciones que nos hacen sentir en compañía no teniendo muy claro esta situación cayendo en confusión de saber y no saber estar solos.
Por ende, esto nos aleja de la confrontación con nosotros mismos en relación a nuestros pensamientos, emociones y nuestro yo real.

Permitirse estar en nuestra misma compañía es uno de los pequeños placeres de la vida, es fundamental para poder evolucionar como personas. Evitarlo, podría llevarnos a una desconexión personal y a situaciones de un ajuste necesario y radical como el colapsar y entrar en crisis.

Si bien es cierto que lo que acontece actualmente a nuestro alrededor trajo caos a la sociedad en general, desde una perspectiva individual de alguna forma nos obligó a prestar atención a todas esas áreas que talvez no atendíamos desde hace mucho tiempo o que quizás nunca lo hicimos y por ello llegamos a tomar decisiones adelantadas o de riesgo como lo es evitar estar en casa prefiriendo salir a reuniones, presentar crisis constantemente y aferrarnos a personas o a relaciones destructivas.

Entonces, la idea es confrontar la realidad y a nosotros mismos, hay que aprender a estar en nuestra misma compañía porque esto nos ayuda a resolver vacíos y situaciones del pasado que hay que soltar. Enfócate en ti mismo y encuéntrate.

  • No tengas miedo de experimentar todas tus emociones, todas son necesarias y juegan un papel muy importante en la existencia del ser humano.
  • Quiérete y no busques la felicidad fuera de ti. Abrázate y capta el mensaje de los aprendizajes.
  • No tienes que hacer lo que los demás creen que es correcto. Comienza a conocerte, a saber quién realmente eres y a darte cuenta de lo que no quieres en tu vida.
  • Crea una nueva rutina que se adapte a tus necesidades, a tus gustos y a tu estilo de vida. Disfrútate y mira las cosas desde otro punto de vista y de una forma más positiva.

Recuerda que la soledad y estar contigo mismo no es tan malo como parece, al contrario te ayuda a tener momentos de introspectiva.